Cómo funciona y qué esperar
Al ocupar volumen en el estómago, el balón ayuda a comer porciones menores y a sentirse satisfecho antes. Es una herramienta de apoyo, no un sustituto de los cambios de hábitos.
Según una revisión de ensayos clínicos, el balón logró alrededor del 14,2 % de pérdida de peso total a los seis meses, frente al 4,8 % con modificación del estilo de vida sola, y una pérdida del exceso de peso cercana al 26,5 % a los nueve meses en un ensayo multicéntrico de 255 pacientes (Telem y Ghaferi, JAMA, 2020). Un metaanálisis más reciente sitúa la pérdida entre el 7 % y el 14 % del peso total a los doce meses, y señala un punto importante: puede haber recuperación de peso tras retirar el dispositivo si no se sostienen los cambios de hábitos (Lingvay et al., The Lancet, 2024).
¿Para quién es?
El balón puede ser una opción para personas que no son candidatas a cirugía, o que buscan una intervención temporal y reversible como parte de un plan más amplio. No es adecuado para todos, y la indicación se define en la valoración médica y nutricional.
Consideraciones
En los primeros días son frecuentes las náuseas y molestias que suelen ceder. Por su carácter temporal, el resultado a largo plazo depende de mantener los hábitos aprendidos durante el tratamiento. Por eso el acompañamiento nutricional es parte central del proceso.
Referencias
- Telem DA, Ghaferi AA. Balones gástricos para bajar de peso en 2020. JAMA, 2020.
- Lingvay I, Cohen RV, Le Roux CW, Sumithran P. Obesidad en adultos. The Lancet, 2024. PMID: 39159652.
Los porcentajes citados son resultados promedio de la literatura científica y no representan una promesa de resultado individual.
